El agua caliente burbujeante sobre la piel estimula la circulación de la sangre por todo el cuerpo, puesto que dilate los vasos sanguíneos y eleva la temperatura corporal. Esto es muy beneficioso para la salud del corazón y a su vez mejora la circulación, pero si se excede de 20 minutos porque al exceder este tiempo baja la presión sanguínea.